jueves, 9 de junio de 2011

El análisis forense de las huellas de calzado como evidencia.

Introducción
La base vinculada con la evidencia de impresión de calzado es determinar el origen de dicha impresión recuperada de la escena del crimen. El proceso de examinar tal prueba tiene en cuenta características de clase y de identificación. Las primeras son las que resultan del proceso de fabricación, tales como el tamaño físico, el diseño y las características del molde. Por el contrario, las características de identificación no se derivan del proceso de fabricación, sino que son accidentales, imprevisibles, que resultan del desgaste. La identificación de las características incluye los objetos que se han pegado a la suela, tales como piedras, tachuelas, o cintas o marcas causadas ​​por cortes, mellas, hendiduras y arañazos.

Un examinador determina primero si existe alguna correspondencia de las características de clase, entre la impresión de calzado incriminada y el zapato conocido. Si el examinador considera que no hay inconsistencias en las características de clase, entonces el examen avanza en cualquier característica de identificación en la huella dubitada.  El mismo, compara estas características con cualquier característica observada en el zapato conocido. Aunque su ocurrencia es impredecible, el tamaño, forma y posición de aquellas tienen una baja probabilidad de recurrencia de la misma manera en un zapato diferente. Así, combinada con características de clase, aún una característica es extremadamente poderosa como evidencia como para apoyar una conclusión de identificación. De acuerdo con William J. Bodziak (2000) (William J. Bodziak (Bill) fue asignado a la sección de documentos cuestionados del Laboratorio del FBI durante aproximadamente 25 años), "se pueden hacer identificaciones positivas con tan sólo una característica aleatoria de identificación, pero sólo si esta es confirmable; tiene definición suficiente,  claridad, y  características; está en la misma ubicación y orientación sobre la suela del zapato, y en la opinión de un examinador experimentado, no ocurriría nuevamente en otro zapato ".

En la mayoría de los exámenes de calzado resultantes en una asociación entre una impresión de calzado dubitada y un zapato conocido, la conclusión que más a menudo se alcanza es la de la correspondencia combinada de características de clase, como el diseño y el tamaño físico. Una asociación basada en características de clase transmite que el zapato conocido "podría haber hecho" la impresión incriminada, pero otro zapato que tiene el mismo diseño y tamaño físico también podría haberla producido. Cabe señalar que el diseño y el tamaño físico se pueden utilizar independientemente para eliminar un zapato como fuente de la impresión. 

La correspondencia de las características combinadas de clase son una información valiosa, y su importancia no debe ser subestimada. Los zapatos vienen con miles de diferentes diseños y tamaños de suela, numerosos para cada diseño. Así, incluso un diseño popular de suela de zapato representa sólo un pequeño subconjunto de todos los zapatos fabricados. Debido a que el subconjunto de zapatos que tiene un conjunto particular de características de clase es pequeño, las características de clase son muy poderosas para la eliminación de un zapato como la fuente de una impresión. Con base en información proporcionada por los fabricantes de calzado respecto de diseños y rangos de tamaño, la frecuencia estimada de cualquier diseño de calzado en particular en un tamaño específico, es mucho menor que un 1 por ciento de la población total del zapato (Bodziak 2000). Aunque el entrenamiento y la experiencia proporcionan una comprensión de la aparición general de características de clase combinada, los examinadores de calzado no especifican un porcentaje o probabilidad de que un zapato de un diseño particular y tamaño haya hecho una impresión. Las evaluaciones cuantitativas precisas no se proveen porque se carece de información exacta sobre el número correcto de zapatos producidos en un diseño particular, y el tamaño y distribución geográfica, así como tampoco la cantidad de zapatos de ese diseño y  tamaño que permanecen en uso.

Además, la información valiosa en el proceso de elaboración de productos puede reducir una suela a un molde específico. Por ejemplo, un fabricante en particular puede usar 8 a 12 moldes diferentes para producir el mismo diseño de suela, para un mismo modelo y tamaño de zapato de hombres, sin embargo, cada uno de estos moldes puede ser diferente (Bodziak 2000). Las variaciones de aquellos pueden incluir variaciones de diseño, punteado u otro texturado, y la colocación del logotipo (Bodziak 2000). Estas variaciones permiten asociar una suela particular de zapato con un molde determinado, con exclusión de otros. Mediante la identificación de un molde en particular, el examinador de calzado puede concluir que la impresión cuestionada corresponde con el zapato conocido en el diseño, tamaño físico, y las características del molde, reduciendo así la población potencial de zapatos de este diseño y tamaño que podría haber hecho la huella. Los tres diseños de suela que se muestran en la Figura 1  reflejan el mismo patrón de suela en general, pero en un examen más detallado en la Figura 1.1, cada suela se
ha fabricado utilizando un molde diferente.

Figura 1 – muestra tres suelas Nike Air Force de las mismas características de diseño general de la suela.



Figure 1.1 muestra las áreas agrandadas de las mismas suelas de la Figura 1. Tres flechas de color rojo en cada suela señalan las variaciones del molde en cada uno de los diferentes, que están a lo largo de la parte exterior de la porción del dedo mayor correspondiente al zapato.

Ocasionalmente, los examinadores se contactan con los fabricantes de calzado para obtener información sobre un molde en particular y otra información de distribución para una determinada marca y modelo de zapato. Debido a que no todos los fabricantes mantienen estos registros, esta información puede o no estar disponible. Si lo está, el fabricante podría ser capaz de rastrear la suela con un molde determinado, así como proporcionar el número de zapatos fabricados con ese molde, el año en que surgió un zapato, las tiendas a donde fuera enviado y la cantidad y tamaños receptados en una tienda en particular.
De estar disponibles, estos datos pueden apoyar y reforzar la importancia y el peso de la asociación prestada por el examinador en relación con la rareza de las características de clase combinada.
Las huellas de calzado dejadas en la escena del crimen pueden proporcionar información valiosa de investigación, incluso cuando los sospechosos no han sido detenidos todavía. El Laboratorio del FBI mantiene una base de datos de calzado que es una colección informatizada de referencia  de más de 14.000 suelas de cientos de diferentes fabricantes de calzado.  Muchos departamentos de policía y laboratorios forenses a lo largo de todo Estados Unidos,  utilizan bases computarizadas de datos de calzado. Los examinadores buscan impresiones cuestionadas a través de estas bases de datos, para determinar la marca y / o nombre del modelo del calzado que dejó una huella en el escenario del hecho. Esta información de investigación puede potencialmente conducir al sospechoso del crimen en particular.


Si las características de identificación están presentes en la impresión de calzado sospechada, el examinador compara las mismas áreas del zapato conocido para determinar si el tamaño, la forma, la posición y orientación de estas características se corresponden. Para que el examinador pueda hacer una identificación positiva, estas características deben tener la claridad suficiente y estar en la misma ubicación y orientación en la impresión en tela de juicio y en la suela del zapato conocido. Si la identificación de características está presente en la impresión dudosa y en la ubicación correspondiente del zapato conocido, se puede hacer una identificación positiva.
Lo contrario, debe interpretarse con precaución. Si las características de identificación aparecen en la suela del zapato, pero no en la impresión incriminada, podrían haber ocurrido después del hecho o no se reproducen en la impresión de la escena del crimen.
La característica de identificación necesita tener detalles bien marcados pero debe ser lo suficientemente clara como para permitir la determinación de la forma, tamaño y posición. Las imágenes que se muestran en la figura 2 evidencian las características de identificación de la impresión incriminada (A) y las características correspondientes en el zapato conocido (B).
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Las cinco flechas rojas indican la posición de las características identificativas, que se encuentran en la porción correspondiente al dedo mayor y arco de la zapatilla.
En la actualidad, los examinadores de calzado cualitativamente comunican sus resultados en los tribunales mediante la descripción de las características comunes que han observado. Algunos investigadores han desarrollado modelos matemáticos para predecir la frecuencia de las características accidentales. Estos modelos son compatibles con la extrema rareza de tales características.

Validación
En evidencias de huellas de calzado, la importancia de una identificación positiva se puede transmitir mejor mediante la "cuantificación", ello implica el empleo de la posición, tamaño, y  orientación de cada característica de identificación. En cambio, una asociación entre una impresión de calzado dubitada y un zapato conocido, se basa en una combinación del diseño de la suela y el tamaño físico de la misma. Estas áreas de comparación se consideran "características de clase", y la frecuencia de ocurrencia de estas características de clase se basa en el número de zapatos fabricados en un diseño particular y tamaño. A menudo, las características de clase han sido erróneamente consideradas como que tienen poco o ningún valor. Sin embargo, ninguna suela de zapato en un tamaño específico representa una porción muy pequeña de todos los zapatos fabricados en ese diseño.

Según el informe de los Mercados Mundiales del Calzado –año 2007-, en el año 2005 una población mundial de 6,6 millones de personas compraron más de 13 mil millones de pares de zapatos. Por ejemplo, más de 6.000 marcas diferentes de calzado se venden  en los Estados Unidos, con más de 600 nuevas marcas introducidas cada año. Por lo tanto, la asociación del calzado del sospechoso con el mismo diseño de suela de una impresión de calzado recuperada en la escena del crimen, tiene valor cuantificable notable.

Siguiendo con el ejemplo, una de las zapatillas más populares vendidas en los Estados Unidos en la actualidad es la  Nike Air Force I. Nike introdujo por primera vez este modelo en 1982, y 27 años después, sigue siendo una de los más populares del mercado actual. De hecho, Nike ha vendido más de 33 millones de estos pares. Más de 1.000 moldes diferentes están disponibles para la producción del mismo en las medidas que van desde el tamaño  6 a 21, incluyendo medias tallas.

Nike Air Force I

La Tabla 1 muestra el número de moldes para cada tamaño de zapatilla. El menor número de moldes de un número de calzado es  2 (talle 21) y el mayor número de moldes es 94 (talle 10). Cuanto más moldes hay, más puede ser dividido cada talle en subcategorías. Cada molde tiene sus propias y únicas características de diseño, que se imparten a cada suela fabricada en el mismo.


Table 1: Moldes para la zapatilla de hombre Nike Air Force I 


Talle de calzado
Número de Moldes
Talle de calzado
Número de moldes
Talle 6
89
Talle 12
60
Talle 6 ½
69
Talle 12 ½
13
Talle 7
78
Talle 13
42
Talle 7 ½
49
Talle 13 ½
4
Talle 8
64
Talle 15
14
Talle 8 ½
75
Talle 16
13
Talle 9
87
Talle 17
12
Talle 9 ½
90
Talle 18
12
Talle 10
94
Talle 19
2
Talle 10 ½
83
Talle 20
3
Talle 11
77
Talle 21
2
Talle 11 1/2
40




Cada suela de zapatilla fabricada a partir de un molde específico exhibe las características de ese molde. Debido a que existen variaciones de molde a molde, las suelas pueden ser subdivididas por moldes. Estas variaciones se pueden observar en varios patrones de punteado, círculos concéntricos, barras verticales, y la posición del cuadro del logotipo (Hamm 1989). Las suelas que se ven en la figura 1 muestran algunas de las variaciones que existen de molde a molde. Aunque las características del molde son de clase, deben ser examinadas detenidamente durante el proceso. Si se observan variaciones en las características del molde, pueden emplearse para eliminar impresiones de calzado que comparten el mismo diseño de suela y tamaño físico.

Aunque cada molde utilizado en la fabricación de una  zapatilla de las mencionadas es único y diferente de otro, algunas características comunes están presentes en cada molde. Las características de diseño más comunes son los círculos concéntricos en las porciones del dedo mayor del pie y el talón de la suela del zapato. La parte superior de la zona de los dedos contiene una serie de diseños en forma de estrella que son aplicados a mano al molde. Estos patrones de estrellas, así como la forma en que los círculos concéntricos se cruzan con la serie de barras cortas a lo largo del borde exterior, son algunas de las características que pueden variar de un molde a otro.

Durante el proceso de examen, el examinador debe considerar también la cantidad de desgaste observado en la suela del calzado. El desgaste puede ser definido como la erosión de las características de diseño de la suela del calzado. Esta erosión se produce cuando aquella entra en contacto repetido con una superficie en particular. Cassidy (1980) estudió la duplicación de las características de desgaste y llegó a la conclusión de que cuanto más se usa un calzado, es menos probable que el desgaste general se duplique de un calzado al siguiente. Cassidy también encontró que el desgaste en general no debe utilizarse como base para la identificación, sino que el valor del desgaste es mayor cuanto más se usa el calzado. Así como el diseño y el tamaño físico, el desgaste se puede emplear para identificar o eliminar un zapato como una fuente potencial de una impresión. Por ejemplo, si se observa un mayor desgaste en una impresión de calzado que en un zapato conocido, entonces ese zapato debe ser eliminado como el origen de esa impresión, aunque el diseño y el tamaño físico correspondan.


Las características de desgaste pueden utilizarse para identificación en dos casos (Bodziak 1999). En primer lugar, cuando los zapatos entran en contacto en varias ocasiones con una superficie, se empieza a formar un patrón de desgaste en la suela. Este patrón de abrasión que se conoce como un patrón Schallamach (Schallamach 1952), o calado. El patrón es el nombre de Adolfo Schallamach, que descubrió por primera vez este modelo en neumáticos.
Es un diseño en forma de canto, similar a una huella digital, que aparece en la parte plana de la suela del zapato. Este patrón cambia dentro de las 48 a 50 horas de uso continuo. Davis y Keeley (1997) llevaron a cabo investigaciones adicionales y concluyeron lo siguiente en relación con el patrón Schallamach:

·         De las 258 identificaciones de calzado realizadas por el Laboratorio Forense de la Policía Metropolitana entre 1991 y 1994, 28 involucraron al patrón Schallamach.
·         El patrón Schallamach fue observado principalmente en el área del dedo mayor y el talón de la suela, corría horizontalmente a través de la suela del zapato, y no se vió afectado por el diseño de la suela.
·         El espaciamiento de crestas del patrón Schallamach variaba 0,05 a 0,5 mm.
·         Se observaron patrones Schallamach en dos de las suelas después de menos de 9 horas de uso.
·         Los patrones Schallamach empezaron a cambiar completamente después de 6 horas de uso en una suela y 16 horas en otra.
·         Los patrones Schallamach observados de zapato en zapato eran distintos. (Davis y Keeley 1997)



Así, si este patrón se observa en la huella de la escena del crimen y también en la suela de los zapatos del sospechoso, bajo la condición de que estos últimos se recuperen dentro de un corto período de tiempo, existe una fuerte evidencia para apoyar una identificación positiva. Las imágenes de la Figura 3 muestran un patrón Schallamach recuperado de una impresión de calzado incriminada (A) y otro testigo llevado a cabo con el calzado conocido (B).
El uso también puede ser utilizado como una característica de identificación cuando el desgaste observado en la suela del zapato se vuelve tan severa que se desarrollan bordes dentados o agujeros. Las características de identificación pueden definirse como objetos tales como piedras, tachuelas, trozos de vidrio y otros elementos que se han pegado a la suela de un calzado durante su uso y han dejado marcas, tales como arañazos, cortes o mellas. La investigación de Cassidy (1995) sobre la duplicación de las características individuales o accidentales  también encontró que puede ocurrir la duplicación de una característica única en un área general, aunque sea poco frecuente, pero la duplicación de múltiples características individuales en áreas idénticas no se produce. También encontró que la identificación de una impresión con un artículo de calzado es posible. De igual manera,  determinó que la duración de las características individuales depende del tipo de material de la suela; por ejemplo, el cuero es un material más duro y por lo tanto sufre cambios debido a la posibilidad de desgastarse y rasgarse más rápidamente que la suela de goma.

En el año 2006 Stone desarrolló un modelo de probabilidad hipotética para la identificación de características. Se utilizó una grilla métrica con divisiones de 1 mm 2 para ayudar a cuantificar la ocurrencia de características identificativas en una suela de zapato. Al colocar la cuadrícula sobre un calzado de talle  8 1 / 2, creó una grilla de 16.000 mm 2  en la superficie de la suela. Empleó la siguiente fórmula para calcular la probabilidad de una sola característica (punto):

Pe = m/n

donde P e = probabilidad de que se produzca un hecho,
m = número de maneras de éxito, y
n = número total de resultados posibles.

La probabilidad de que otra suela contenga una sola característica (punto) en la misma posición es de 1 en 16.000. Esta probabilidad se puede expresar mediante la siguiente fórmula:
Por la característica de 1 punto 1 (PC),

P1pc = 1/ 16.000 = 0,000625
(Una de cada 16.000)


Cuando dos o más características de identificación (puntos) se observan en una suela, se puede emplear la siguiente fórmula para calcular la probabilidad de ocurrencia:

nCr = n!/(n-r)! r!

donde nC r = la combinación de r objetos tomados n a la vez,
n = el número de posibles ubicaciones de la suela, y
r = número de características o puntos. (Stone, 2006)
En el gráfico siguiente se muestra la probabilidad de que dos suelas de zapatos contengan  características identificativas en el mismo lugar, en función del número de características.


Número de características
Probabilidad de ocurrencia
1
1 de cada 16.000
2
1 de cada 127.992.000 millones
3
1 de cada 683 mil millones
4
1 de cada 2,7 billones
5
1 de cada 8,7 trillones
6
1 de cada 23 sextillones
7
1 de cada 53 septillones
8
1 de cada 106 octillones
9
1 de cada 189 nonillones
10
1 de cada 300 decillones



Este estudio hace algunos supuestos, por ejemplo, que todas las grillas son independientes y que el número exacto de cuadrículas va a cambiar a medida que el tamaño del zapato aumenta o disminuye. Sin embargo, de acuerdo con las características de la clase mas fuerte, es muy poco probable que dos zapatos compartan las mismas características de clase e identificación. Aunque las fórmulas estadísticas anteriores no son de uso general en la prestación de una conclusión en los exámenes de calzado del día a día, sí ofrecen una idea valiosa sobre la unicidad de la combinación de las características referidas, observadas en la identificación de la suela del zapato.

Otro estudio trató de cuantificar la importancia de individualizar las características. El Estudio del Monte Bierstadt (2007) implicó el uso de 12 pares de botas Hi-Tec II para Altitud. Los seis participantes (tres hombres y tres mujeres) fueron provistos cada uno con un par de botas sin estrenar a principios de la subida y un segundo par de botas en iguales condiciones, en el camino hacia abajo. La elevación del Monte Bierstadt es de 4288 metros, y los participantes caminaron unos 4288 metros en cada dirección, durante un tiempo total de la caminata de 3,5 horas.
Al finalizar la caminata, las botas fueron examinadas para detectar la presencia de características identificativas. Fueron comparadas visualmente para determinar si había suficiente detalle para individualizar cada bota. Cada una sí contenía un número suficiente de elementos necesarios que permitiesen distinguirlas unas de otras. Se efectuaron impresiones testigos en transparencias y a continuación se compararon entre ellas. Las botas de hombres y mujeres diferían de alguna manera en el número de elementos de diseño de las suelas que contenían al menos una característica de identificación. Las botas de hombre poseían características de identificación en el 44  por ciento de los elementos de diseño de la suela, mientras que las botas de mujeres sólo en el 33 por ciento. Aunque se trata de un pequeño estudio, soporta la hipótesis de que las características accidentales adquiridas en la suela de los zapatos son raras y se pueden utilizar para individualizar.

El valor de cada característica individual y accidental de una suela depende de una evaluación experimentada de los rasgos y atributos de dicha característica. Un área de daño se examina por la forma, tamaño, y ubicación relativa en la suela, y cualquier otra característica. Todos estos rasgos añaden o restan valor a una característica individual. Por ejemplo, un agujero circular del tamaño que produce un alfiler sería menos valioso que un desgarro en una banda de rodamiento. Dado que el daño es aleatorio e impredecible, el valor de cada característica que puede estar presente en una suela es impredecible. Además, la naturaleza incontrolable del tamaño y calidad de una impresión de calzado en la escena del crimen,  hace aleatoria la reproducción de cualquier característica  individual. Debido a que todos estos factores contribuyen a la naturaleza impredecible de la información proporcionada en una impresión del lugar del hecho, no es posible definir un número mínimo de características necesarias para identificar con precisión una impresión con la suela de origen.

En el año 2004, el FBI creó un Grupo de Trabajo Científico sobre evidencia producida por Huellas de Calzado y Neumáticos, para servir como foro profesional en el que expertos forenses puedan discutir y evaluar sobre tales temas,  métodos, técnicas, protocolos, aseguramiento de la calidad,  requisitos educativos y de investigación. Este grupo de trabajo comprende  examinadores de huellas de calzado y neumáticos de los laboratorios del gobierno y la industria privada, en los Estados Unidos.

CONCLUSION

Dado que las impresiones de calzado se encuentran en prácticamente cada escena del crimen, a menudo proporcionan como evidencia,  un vínculo importante entre el sospechoso y el lugar donde se cometió el hecho. Como una forma significativa de prueba física, las impresiones dejadas en el escenario delictivo pueden proporcionar información valiosa sobre dónde ocurrió el crimen y la dirección en que el sospechoso se movió al momento de cometer el delito. Esta información puede colocar dicho individuo en el escenario del crimen o eliminar la sospecha de haber estado allí.
Aunque el interés en la evidencia sobre huellas de calzado ha aumentado en los últimos años, muchos investigadores y técnicos de la escena del crimen siguen sin reconocer la importancia y el valor de aquellas como prueba física. A menudo, son pasadas por alto, indebidamente recolectadas, o no recolectadas/levantadas en absoluto. Sin embargo, con la conciencia cada vez mayor en este tema, acompañada de la continua investigación y la formación adicional que ahora se ofrece en la detección adecuada, recuperación y recogida de las impresiones de calzado, el análisis de esta valiosa forma de evidencia física seguirá siendo una parte integral de las investigaciones penales.

Lic. Carlos Alberto Guzmán